A celebrar el cumpleaños!!!

•Domingo, 25 / Octubre / 2009 • Dejar un comentario

Ayer día 24, decidí celebrar mí cumpleaños. Por una simple razón, mi cumpleaños había sido el día 20, martes y trabaje muchas horas, y ayer, 24, era sábado, un día perfecto para celebrarlo teniendo en cuenta que tengo todo el fin de semana libre.

Pues bien, hablé con mis compañeros de trabajo, y muchos de ellos se apuntaron, mandé un email al resto de gente conocida y me imagine por un momento / horas, que volvería a tener un cumpleaños como los que solía tener. Sí, si, que ya estoy mayor para ir celebrando cumpleaños y tal, pero no hay nada mejor que tener una excusa para poder juntar a tus amigos/conocidos y celebrar algo.

El plan, creía yo, era uno bastante bueno. Teniendo en cuenta que mucha de la gente que se apuntaba tenían coche o vivían no muy lejos de mí, decidí buscar sitios que estuvieran cerca de mi barrio, y que no estuvieran muy lejos unos de otros, porque así sería más fácil hacer varias cosas sin tener que mover mucho los coches.

Total, la noche empezaría quedando en un salón de bolos, para pasar un par de horas echándonos unas risas,  jugando y compitiendo entre nosotros. Al mismo tiempo que nos pedíamos algo de beber o alguna tapa. De allí, teníamos para elegir varios restaurantes para cenar, desde los de comida rápida a los de verdad, pasando por diferentes estilos, como thailandeses, italianos y americanos. Y por último acabaríamos en el cine, viendo “Zombieland”, una película que a la crítica le ha gustado, que el trailer se ve genial, y que todos los comentarios que he oído de ella son buenos. Y finalmente estaba por discutir si después de la película, que se suponía acabara a las 12:00 am, si iríamos a buscar dónde tomarnos la última, o si nos volveríamos a casa, todo dependería de lo cansado que estuviéramos para entonces.

Bien, el plan no era malo, creía yo, al menos la teoría era significativamente atractiva. Pero ya todos sabemos que de la teoría a la práctica va un buen trecho, y veamos que es lo que pasó.

El primer chico que se apuntó ya me había comentado que él trabajaba ese día, pero que saldría alrededor de las 8 pm, con tiempo justo de unirse a la cena, la película y las copas de después. Hubo otro que esa noche salía de currar alrededor de las 12 am y por mucho que lo intentó no había nadie dispuesto a cambiarle el día… y es que claro, ¿Quién preferiría trabajar un sábado noche por otra persona? Pero eso era todo, el resto de la gente dijo que estaría allí, que les mandará las direcciones y que me confirmarían.

Pues bien, mandé direcciones, y pedí confirmación… ¿Las has recibido tú? Exacto. Allí la única gente que dijo algo, fueron los dos chicos aquellos, y luego a mitad de la cena otra chica dijo que no podía, ya que le había salido un compromiso a última hora y me prometía salir otro día, y una amiga más que me invito al próximo fin de semana. O sea… 4 personas que dijeron algo… 4 de 16. Tal vez debería estar contento de que una cuarta parte dijo algo. Al final de la noche, tan solo el primero chico que se había apuntado después de currar fue el único que se apuntó. Hubo una amiga de mi mujer que también se apuntó, pero iban a ver una película diferente, así que no la vimos hasta después de la película. Y mi cuñada, que nos acompañó un rato para la cena, y se fue con Marisa al cine, ya que la película de ellas empezaba antes, y se fue a casa después del cine.

Así que al final, nos quedamos cenando el chaval este y yo, y fuimos al cine solos, y nos vimos “Zombieland”… por cierto está cojonuda. A la hora de salir, nos encontramos a las chicas allí que habían visto “Where the wild things are” y que por lo visto era muy deprimente. Mi cuñada se despidió porque le tocaba trabajar por la mañana, y los otros 4 nos fuimos a tomar unas copas.

Conseguimos encontrar un sitio abierto “Lulú cafe” con una pinta un tanto acojonante en la fachada. De este tipo de pub que solo tienen una puerta, de cristal, pero tapado con un panel negro, para que no se vea el interior, y sin ventanas.  Pero era el único sitio abierto, y además decían que estarían abierto hasta las 4 am, también decían ser un bar tipo karaoke, y aunque eso no nos interesaba lo más mínimo, al menos podía garantizarnos el que pudiéramos echarnos unas risas. Una vez dentro, el sitio, se veía mucho mejor de lo que prometía desde fuera, grandes y cómodos sofás individuales para cada uno, rodeando pequeñas mesas. Menú de tapas y bebidas, y la sala del karaoke separada, con lo que no hacía falta que aguantáramos a los desastrosos cantantes, de hecho ni los oímos en el tiempo que estuvimos.  La comida no estuvo mal, acabamos pidiendo un entrante de alitas de pollo fritas, que dio para los 4 y nos sobraron un par de ellas, y una bebida para cada uno, total $40. La estancia estuvo interesante, pronto descubrimos que el sitio era de asistencia mayormente asiática, ya que todo el mundo allí lo era, las pantallas de la tele tenían shows y música de allí y hasta los menús venían en algún idioma asiático, que no supimos distinguir. Estuvimos divertidos hablando, intercambiando viejas anécdotas, hasta que nos dieron las 2 am, y decidimos irnos.

En ese mismo momento, un grupo salía de la sala de karaoke, al menos 10 – 15 personas, y cuando estaban saliendo, el grupo se dividió en dos, y la actitud de ellos cambio, en el aire se mascaba la tragedia, allí iba a ver hostias seguro. Finalmente un par de empujones, las chicas / novias agarrando a los chicos y los dos grupos se dividieron. ¿Tan mal habían cantado, que se merecían que los pegarán? El caso, es que nosotros y las otras mesas, vimos el pastel y nos dieron ganar de pagar echando hostias y salir de allí pitando. Porque uno de los grupos se quedó dentro del bar, y el otro fuera, y obviamente se estaban esperando para continuar la pelea en la calle. Hubo llamadas a la policía, el bar quitó la música y encendió todas las luces y hasta los camareros dejaron de atender y estaban mas pendientes de echar a la gente fuera de la puerta que de darnos nuestros recibos para que pudiéramos irnos nosotros.  Finalmente, después de unos 15 minutos más o menos, pudimos pagar y salir pitando de allí, con el resto de la gente. Una vez fuera, vimos dos coches de policía esperando enfrente del bar. Uno de los grupos de asiáticos esperando en una esquina, me imagino que el momento en que la policía se cansara de esperar y que el otro grupo saliera. Como quiera no quisimos quedarnos cerca y ser morbosos y nos pareció mejor idea poner pies en polvorosa. En un país dónde es legal comprar armas de fuego, es mejor salir pitando cuando se ven este tipo de actos.

En resumen, al final la noche no estuvo tan mal. No fuimos a jugar a los bolos, ya que nadie se presentó, y acabé cenando yo solo con mi compañero de trabajo, pero la película y el rato en el bar fueron entretenidos, mejores que la cena y los bares del año pasado.

Por cierto, este chico, coleccionista friki de regalos me apareció con un regalo anoche, que yo pensaba que se había parado a comprar, y por eso que había llegado mas de medía hora tarde de lo acordado. Pero cuando he ido a buscar información sobre el resto de la colección de esta figura, me he encontrado que es una figura de coleccionista, que no se vende en tiendas y que es super rara, valorada entre $70 – $90. Así que estoy convencido, que en vez de ir a comprar algo, se pasó por su casa que estaba de camino, y me regaló una de las figuras de su propia colección. Que el tipo conserva todo como buen coleccionista, la caja, los alambres para agarrar las piezas, las bolsas en las que viene metido todo. Increíble.

Es una figura articulada parcialmente que puede adoptar un par de diferentes posiciones, y a la que se pueden acoplar unas alas en la espalda, o cerrar el compartimento de las alas como si las tuviera plegadas (viene una pieza de las alas plegadas y otra con las alas extendidas). Muy curioso sin duda, y me ha vuelto a entrar el gusanillo de querer comprar piezas de estas, lastima que todas las que me gustan sean tan caras.

Aquí unas fotos que he encontrado por la web del la figurilla en cuestión:

Zx-Tole (Bio fighter collection)

Zx-Tole (Bio fighter collection)

Zx- Tole (Bio Fighter Collection)

Zx- Tole (Bio Fighter Collection)

Me recuerda mucho a estos escarabajos con cuernos:

Escarabajo con cuernos, como quiera que se llame :P

Escarabajo con cuernos, como quiera que se llame :P

Me imagino que el parecido no será puramente accidental, porque solo hay que mirar la figura para ver los múltiples parecidos. En fin, a lo que iba, no creo que acabe esta colección de figuras, ya que son demasiado caras, aunque al parecer ya tengo la mejor de la serie y la más cara de la misma, pero aún hay otros 4 – 5 que le hacen compañía a esta, y ninguno baja de los $65.

Otros regalos que recibí fueron dinero, ya que quiero comprar un nuevo objetivo para mi cámara, esta vez ando buscando un 105 mm macro que haga macros a 1:1, y una camisa, que desafortunadamente tendremos que ir a descambiar, porque son de esas de ajuste atlético… y claro, con mi abdominal pues no queda muy bien, esas son camisas que se ponen la gente que pasa hambre, y a mi no me gusta pasar  hambre :P .

En fin os dejo con algo de la música que podíamos disfrutar anoche en “Lulú cafe”:

Enfermo

•Miércoles, 21 / Octubre / 2009 • Dejar un comentario

Pues con el cambio de clima y la bajada de temperaturas no es de extrañar que la gente caiga enferma… y claro entre ellos yo. Y es que lo tengo muy fácil para caer enfermo, salgo demasiado pronto de mi casa y las temperaturas todavía son muy bajas, luego en el trabajo, tengo que estar mucho tiempo con la puerta de la calle abierta, o directamente trabajando en la calle, para ayudar al repartidor a bajar las cajas del camión o a subirlas… y si a esto le sumas que ha estado lloviendo casi una semana sin parar, pues te puedes imaginar que las condiciones para caer enfermo eran las más propicias.

Pero lo peor de todo es caer enfermo, recuperarte y después de 2 ó 3 días, volver a caer, y así ya vamos para 2 semanas. Marisa se pone mala, se recupera, pero ya me pongo yo malo, me recupero y Marisa vuelve a recaer, y así nos vamos turnando. A ver si nos estabilizamos un poco y dejamos la gripe atrás, porque sino ¡Menudo invierno nos espera!.

Al final, no he tenido entrevista de trabajo el día 15… una vez más me lo han aplazado y ya van unas cuantas, ahora se supone que mi entrevista, en la que presumiblemente me ascenderán será el día 30. Así que con un poco de suerte, trabajaré un par de días como jefe de almacén (titulado y cobrando) y después me pillaré mis vacaciones que tendrán que pagarme a precio de jefe de almacén, ¡JAJAJAJA!

Y hablando de todo un poco ya es 21 de Octubre, el día después de mi cumpleaños. Ayer me tocó currar como un campeón, uno de esos días que te meten desde 7 am hasta 7 pm, pero bueno, tampoco es que tuviera planes para un martes, pero también molesta que te tengan currando tanto tiempo. Lo bueno, fue que mis compañeros de trabajo me sorprendieron, muchos al enterarse me felicitaron, y cuando se corrió la voz, otros fueron a buscarme para felicitarme, y eso la verdad que fue todo un detalle por parte de ellos. De todos modos la gente aquí es muy fría, todos se felicitan con un simple “Feliz cumple” y siguen con su trabajo. Tan solo un tres personas me han felicitado, como lo haríamos nosotros, con un poco de más contacto personal o afecto. Aunque las tres chicas que lo han hecho tienen raíces fuera de este continente, así que es muy posible que en sus respectivas casas o continentes sea mas usual dar un abrazo a la persona que se felicita, para así demostrar al menos un poco de humanidad. Y más sorprendido aún me he quedado, cuando hay gente que me ha preguntado cuando y como voy a celebrar mi cumpleaños, porque les gustaría estar allí, eso sí que ha sido una sorpresa, sobretodo si tenemos en cuenta que cada año que he intentado celebrar mi cumpleaños he contando con menos gente cada vez.

Así que ahora me encuentro haciendo planes para salir por ahí el sábado, y muy posiblemente cenar con la gente que finalmente se apunte, ir a jugar bolos, y acabar en el cine viendo una película, que creo que en este punto nos divideremos, porque no creo que nos pongamos de acuerdo, ya que varios de nosotros (los chicos), estamos interesados en “Zombieland“.

Pero de momento, aún nos quedan 2 días mas de trabajo (incluido el día más pesado de la semana… el jueves) y luego por fin a disfrutar del fin de semana y por luego una semana más antes de poder coger mis vacaciones.

Un día perfecto

•Martes, 13 / Octubre / 2009 • Dejar un comentario

Hay pocos días perfectos, y cuando uno pasa, es mejor tomar nota de el y así poder recordarlo en los días que se nos den un poco mal.

Todo empezó por la mañana, cuando el autobús decidió tomar el doble de tiempo en llevarte hasta el metro, haciéndome perder por supuesto la conexión con el metro y con el siguiente autobús. Así que esta mañana en vez de llegar a eso de las 8 am al trabajo, he llegado a las 8:30 am… a la puerta del trabajo. Y allí, y aún habiendo tres personas en el pasillo enfrente mía, y yo los llamaba, hacia señales con las manos y hacia activar la alarma de la puerta, tardaron 10 minutos en abrirme. Total, 40 minutos más tarde de lo que debería (afortunadamente ya no les importa a nadie, ya que siempre hago mas horas de las que debería y me tienen que terminar de cortar horas todas las semanas… además que el camión de reparto no apareció hoy hasta las 8:45 am).

Ya con la “alegría” (lease esto con sarcasmo) en el cuerpo, me decido a bajar a mi departamento y empezar el nuevo día. Pocos segundos después esa “alegría” se me desbordaba y me hacía recitar bonitas palabras y hacerme recordar a todos y cada uno de mis trabajadores. La basura (cajas, papeles y plásticos, la basura orgánica va en otra zona) estaba decorando toda una esquina del suelo, como si algún gigante caprichoso la hubiera cogido y desparramado por doquier. Por supuesto, era el rincón dónde esta la puerta, y dónde hay que dejar las cajas que el repartidor trae. Era tal mi alegría y felicidad y mis muestras de ella, que el mismo conductor al verme se me unió y al final los dos entre muestras de felicidad acabamos recogiendo la basura y limpiando el suelo, para poder así, ponernos al fin manos a la obra y poder descargar el camión.

Casi todos los días tenemos que ayudar al repartidor a descargar, y claro, es que no es lo mismo que te suban los pales de cajas con el toro mecánico al camión que tener que descargarlos con uno manual y haciendo mil maniobras, y todavía peor, cuando tu camión de reparto se ha roto, y te dan uno para salir del paso que es la mitad de pequeño… y por supuesto también tiene la mitad de la plataforma que sube y baja en la parte de atrás para descargar. Los pales entran a duras penas, y solo si dejas alguna parte en el aire. Lo que lleva a que se acaben inclinando de mas. Así que para evitar que todo se desparrame por la carretera, los trabajadores de almacén nos ponemos al lado de la plataforma y hacemos palanca en la pila de cajas, intentando nivelarla al tiempo que va descendiendo, y siempre con ojo alerta, por si acaso se pone complicada la cosa y lanzarnos en plan portero de fútbol hacia cualquier lado al que no caigan cajas. Pues bien, así me encontraba esta mañana, agarrando la pila, vigilando, y de pronto, demasiado deprisa para mí, una caja alargada y pesada salió despedida de la nada, y me golpeó directamente en la cara, afortunadamente la caja que venía detrás de esta pudo ser desviada por mi puño y los daños no pasaron del simple golpe y el aumento de la “alegría” conjunta, y es que esas cajas no estaban atadas, las habían tirado encima de la pila de cajas y no las habían asegurado, y al estar justo en el medio, no se veían desde abajo.

Total, las 9:35 am y ya me había tardado el doble en llegar al trabajo de lo que se tarda normalmente, me hacen esperar 10 minutos en la puerta, tengo que recoger la basura que otros han tirado, y una caja llena de libros me golpea en la cara.

Y ya para terminar, cuando estoy dándole el informe a mi jefe, que hoy ha decidido por fin volver de sus vacaciones, le he preguntando de manera casual, cual día sería el de la entrevista que tenemos programada para mi, en la que supuestamente me deben confirmar mi puesto de jefe de almacén y por fin, activar mi salario como tal.  Hace dos semanas, hablé con el jefe territorial, que es el que tiene que aprobar el nombramiento y el salario, y me había dicho que vendría esta semana. Pues bien, la respuesta es que el tipo vendría el día 30 de este mes… o sea dentro de 17 días, o sea que hemos pasado de esperar 2 semanas a un mes completo, lo que hace que yo vaya a pasar 2 meses completos ejerciendo 2 trabajos y solo cobrando por el mas barato de ellos, pero por supuesto asumiendo todas las responsabilidades y obligaciones de cada uno de ellos.

Si a esto no se le puede llamar un día perfecto y tener suerte, no sé a que se le podrá llamar.

No es que lo estés haciendo mal, pero yo creo que…

•Lunes, 12 / Octubre / 2009 • 2 comentarios

Cuando alguien empieza a hablarte así, malo. Y si la persona en cuestión es  una incompetente descerebrada que no tiene ni puta idea de lo que se hace, entonces peor.

Pues eso es lo que ha pasado hoy, estaba  yo tan tranquilo trabajando en mi departamento, con la alegría en el cuerpo, ya que hoy, podríamos salir temprano (bueno, a la hora que nos tocaba, en vez de echar las 3 – 4 horas extras que hacemos cada lunes), cuando ha bajado esta chica y ha empezado a hablar, con esa frase.

“No es que lo estés haciendo mal, pero yo creo que con mis ideas, vas a mejorar mucho”

De pronto me he quedado de piedra, es como si alguien te patea en los huevos, que durante una fracción de segundo el mundo se para, un grito desgarrador lucha por salir de tu pecho, y sientes una rabia y un deseo increíble de matar a la persona que lo ha hecho. Pues así, exactamente ha sido como se ha sentido esa frase y el resto de tonterías que me ha estado diciendo. Primero me viene intentando quitar hierro al asunto, diciéndome que no quiere mezclarse en mi manera de hacer las cosas, o que yo no voy a perder el departamento, que ella solo quiere dar unas recomendaciones a mis superiores, que me vendrán muy bien para incrementar mi calidad de trabajo.

Cuando uno ha pasado por tanta mierda, y por tan diversos sitios, sabe que este tipo de frases para iniciar una conversación solo tienen una traducción posible:

- “Mira, como lo estás haciendo como el culo, voy a comprobar que coño es lo que haces y lo que no, y se lo voy a decir a tus jefes, así que mejor espabilas y dejas de rascarte las bolas”

Y claro, cuando alguien te dice algo así, lo normal es que de momento se te quede cara de tonto, y luego la rabia se peleé con tu educación y con el instinto de supervivencia, y acabes tragándote todos los insultos que has sido capaz de pensar en esas milésimas de segundo.

Lo peor de todo es que cuando pasa esto y le sumas que la misma chica la semana anterior se dedicó a recorrer la tienda y a hablar mal de ti al resto de compañeros, pues te termina de hervir la sangre y la mala uva, y no puedes hacer otra cosa que contestarle con mal tono. Que parece que ha detectado rápidamente, porque después de un par de respuestas mías la chica en cuestión ha desaparecido por el resto del día.

El caso, y después de preguntar a la asistenta del jefe de la tienda, parece que la habían mandado para que ella tomara notas de nuestras ideas, y sugerencias para que el equipo de jefecillos encontrara una manera de ayudarnos en el departamento y al mismo tiempo evitar todos esos días que estamos haciendo de 10 – 14 h. O sea, que nosotros teníamos que darle a ella nuestras ideas, sugerencias y peticiones… aunque ella decidió que prefería dar sus propias ideas, y no escuchar nada de lo que decíamos. Al menos esto ya fue la gota que colmó el vaso, y ya he puesto las cartas sobre la mesa, y le he dicho a la asistenta del jefe, que no aguanto a la tipa esa, y que estoy harto de que todas las semanas encuentre una manera de meterse conmigo (o de intentarlo) y que si ella tiene algún problema conmigo, que haga el favor de decírmelo directamente, que estaré mas que contento de poder hablar directamente con ella.

Veremos en que acaba todo esto, y si al final voy a tener que darle una patada en el culo a la tonta esta y ponerla en navegación orbital.

Y ahora le voy a dedicar con todo mi corazón esta canción a la tipa guarra esta.

Que viene a decir mas o menos, “Quítate del medio guarra”

Entrenamiento para los Marines

•Sábado, 10 / Octubre / 2009 • Dejar un comentario

Sí ayer estuve 2 horas haciendo un entrenamiento intensivo para los marines. Acabé empapado de sudor, con dolores y muy agotado, pero al mismo tiempo satisfecho conmigo mismo por ser capaz de aguantar tanto como lo hice.

Ayer, llegué a la base de operaciones especiales de Barnes & Noble, y me dirigí directamente a mi sección, la base secreta bajo tierra, dónde todas nuestras actividades pasan desapercibidas para los civiles que regularmente circulan por la zona. Encendí mi ordenador que tardó solo unos segundos en conectarse a la red de inteligencia central, y en el que tuve que añadir mis códigos secretos para poder hacerlo funcionar y mantenerlo en línea. Poco después el sonido de la combinación secreta en la puerta se dejo oír a través del sistema de escucha espía y supe que nuestro envío había llegado. Me acerqué despacio a la puerta e intenté vislumbrar a escondidas. El mensajero no era el de todos los días, pero conocía la clave secreta, y parecía de fiar. Sin muchas mas opciones abrí la puerta, eso sí, antes comprobé que mi fiel y afiladisima arma blanca, estuviera escondida en el pantalón. Nunca se sabe, cuando se tiene que cortar algo por lo sano.

Afuera, y disfrazado de un vulgar repartidor de mercancía estaba él, el sargento de las fuerzas especiales. Un tipo con la cabeza afeitada, y con el cuerpo musculoso a más no poder. El traje que se había conseguido apenas disimulaba sus músculos y su manera de andar y actuar apenas disimulaban su carrera militar. Afortunadamente, no había nadie cerca, y nadie pudo observarlo, o tal vez, si alguien lo hubiera visto lo hubiera tomado por un simple repartidor… aunque mis entrenados ojos, podían ver más allá de la fachada y ver la realidad.

Nada mas verme, se le iluminó el semblante, no siempre el director de la base secreta es el mismo que te abre la puerta, y él pensó que eso era un gran honor para él. Él no sabía por supuesto, que mientras yo abría, mi mano se había deslizado centro de mi bolsillo, y acariciaba de manera distraída el filo de la navaja. Una vez que supero el intercambio de las contraseñas secretas, pude relajarme y nos pusimos manos a la obra. Andábamos esperando el envío de una gran cantidad de elementos que necesitábamos para nuestras investigaciones. La central de inteligencia había tenido la genial idea de camuflar todo nuestro pedido dentro de inofensivas cajas que tenían el aspecto de contener libros y juguetes. Los pobres transeúntes que nos pusieron los ojos encima nunca sospecharon de lo que esas cajas en verdad podrían contener. La fachada era perfecta, los disfraces también. El único problema era que teníamos muy poco tiempo para introducir todas esas cajas dentro del edificio y así estar menos expuesto a que algún espía del enemigo pudiera localizarnos.

Mr. Black (lo llamaré por su apodo, para que no se pueda descubrir su identidad), decidió que la mejor manera de hacerlo, era hacerlo en plan entrenamiento para los Marines. Yo hacia tiempo que ya había pasado esas pruebas, y desde que trabajaba en secreto, no me había puesto muy al día con ese tipo de ejercicios, pero confiaba plenamente en mis anteriores facultades, así que cuando el sargento empezó a lanzarme por los aires las cajas de entre 25kg – 40kg para que yo las recogiera y organizara mientras las otras venían volando detrás, no me dejé llevar por la ansiedad o el miedo, sino que dejé mi mente en blanco, y dejé que mis reflejos, que también me habían servido anteriormente, tomarán otra vez control de mi cuerpo y de mis actos. Y así fue como durante dos horas, las cajas iban volando por el aire, mientras, en plan futbolista, paraba las mas pesadas con el pecho, para recogerlas en mis brazos, y desde allí lanzarlas al lugar que les correspondían, pues estaba aprovechando para dividir los diferentes materiales en 3 diferentes categorías, para así poder luego ser mucho mas fácil su apertura y fase final.

Como digo, después de 2h, a pesar de que el sudor empañaba mi afeitada cabeza, y recorría mi espalda, las cajas estaban en su sitio (o mas o menos, porque alguna montaña de cajas se había derrumbado, llenando todo el suelo de una sección. Me alegré que no fueran esta vez materiales explosivos o altamente inestables como veces anteriores). El dolor quería hacerse cargo de mi cuerpo, pero la alegría de haber superado la misión me mantenía a flote. Nadie nos había visto o sospechado de lo que estábamos haciendo. Para el resto del mundo no eramos ni nada mas, ni nada menos que un repartidor de materiales y un simple trabajador de un almacén recogiendo todo a gran velocidad.

Cerré las puertas, después de desearle buena suerte en el viaje de regreso a la base central a Mr. Black. Miré con expectativas, y alegría todo mi nuevo material que llenaba mi base de operaciones especiales. Allí estaban las 200 cajas con todo el material que habíamos encargado. Por fin, nos podríamos poner a trabajar en todos esos proyectos que habíamos estado soñando.

Había llegado nuestra hora.

Horas en el trabajo II

•Jueves, 8 / Octubre / 2009 • Dejar un comentario

Pues ya han pasado un par de semanas desde esa horrible semana de las 50h de trabajo. Y puedo decir con tranquilidad que en estas semanas no he trabajado ni un minuto extra en el tiempo general… aunque no puedo decir tanto de los horarios diarios. Me explico, los lunes nos sigue llegando el gran pedido, nos traen todas las novedades, para reemplazar lo que se supone que se ha vendido en el fin de semana y algunos extras de los que la gente de la oficina cooperativa creen que son “Hot titles” (vamos, que se venden solos). Pues bien, estos lunes estoy trabajando alrededor de 12h – 13h, entro a las 7 a.m para hacer mis tareas de jefe de caja, me bajo al almacén y nos pegamos la paliza padre para poder sacar todo al piso. Ese día ni se recoge, ni se buscan libros viejos para devoluciones ni nada, los lunes son solo para abrir cajas, organizar y poner en los carritos que van al piso… y eso casi sin parar… como habrás imaginado, sigo con la misma cantidad de gente en el departamento, el chico que se va a la 1pm (y que cada día trabaja más en el piso en vez del almacén y el otro que si que solo trabaja conmigo).

Lo que está pasando es que los jefes, después de la infernal semana de las 50h, se han llevado un broncazo por parte del jefe territorial y además estoy bastante seguro de que han tenido que perder algún bono, ya que a mi me tuvieron que pagar mas de $100 extras por esas horas, que a mí me han venido muy bien, pero seguro que a ellos les ha destrozado los cuadrantes. Así que durante estas semanas, se han encargado de monitorearme las horas sin descanso, me hacen currar sin parar de lunes a jueves, haciéndome hacer las horas que sean necesarias, y los viernes que suele ser el día mas flojo, me tienen solo para hacer el trabajo de las cajas, recibir el camión, firmar el papeleo e irme a casa a eso de las 11 a.m.  No es que me queje, está muy bien, salir el viernes a medio día y no tener que volver hasta el lunes por la mañana, pero tampoco me agrada el sistema, ya que lleva implicado que tengo que hacer durante un par de días mas de 10h, o hasta 14h como este pasado lunes. Lo que viene a significar, que salgo de mi casa a eso de las 6 a.m. y no regreso hasta las 10 p.m. teniendo el tiempo justo para duchare, comer algo rápidito, y meterme a la cama, ya que no me dan fuerzas para nada mas… ni tengo tiempo para nada más. Con lo que muchos lunes y martes se suelen fundir en la memoria, porque parece que solo de trabajar para tomar una pequeña siesta y una ducha.

Para colmo, esta situación, me hace tener que aguantar comentarios jocosos de algunos de los manager, como hoy, que me he tenido que ir a las 12 p.m. (¿y eso te preguntaras, que solo es Jueves? Pues sí, antes de fichar esta mañana ya había currado 30h, y me quedaban 2 días de curro, así que 5h hoy y otras 5h mañana). Y al ir a despedirme me dice la jefa de las relaciones exteriores, que menuda suerte tenía por irme temprano, que había algunos como ella que se quedaban a trabajar… lo dice una que lo único que hace es estar en su oficina, y llamar a colegios y empresas para venderles libros a gran escala u organizar algún evento en la tienda… y que ni siquiera va todos los días a trabajar… vamos, que no hace na. Pero lo mejor de todo ha sido la cara que ha puesto con mi respuesta, cuando le he soltado:

- “Pues lo tienes fácil, solo te tienes que poner a trabajar cada día unas 14h y así te dejarán salir temprano a mediados de semana… vamos lo que yo hago.”

Se ha quedado perpleja, y es que claro, yo ya no voy a seguir interpretando el papel de niño bueno y callarme o reirles las gracias a todos, si me voy antes, es porque he currado mas que tú. Y me voy porque me echan, porque por mí me quedaba todos los días hasta que termináramos, por dos motivos, primero, porque al ser mi departamento “en teoría”, me gusta supervisar y garantizar el buen funcionamiento y estado de las cosas, y segundo, porque al seguir sumando horas extras (a parte del incremento de dinero) se darían cuenta por una vez por todas, de que en el departamento hace falta una nueva persona, para que nadie tenga que quedarse a trabajar extra nunca, y para que sobre tiempo para organizar y limpiar todos los días.

En fin, la vida en el almacén no es tan mala después de todo. No ves a casi ningún cliente (porque siempre hay alguno todos los días que baja al almacén por equivocación al pensar que es la planta para salir a la calle), los jefes apenas aparecen para ver el número de cajas que han llegado y hacerse una idea de si vamos a estar o no con humor para sus tonterías, y podemos poner nuestra propia música. Lo de la música es lo mejor, llego por la mañana, enchufo mi iphone a los altavoces que el anterior jefe me dejó en herencia, y a oír una selección que tengo para currar, y cuando me voy a comer, el otro chico pone el suyo, y así tenemos medio día de una clase y otro medio de otra.

Increíblemente hay un par de canciones que han echo furor entre mis compañeros americanos, y los veo hacer gestos de baile cada vez que suenan las canciones, o sonreír abiertamente cuando empieza a sonar…. y eso que una es en español y no tienen ni idea de lo que dicen.

Me refiero a esta:

A mi también me sorprendió que les gustara, pero claro, ¡es que la canción es muy buena y pegadiza!

Horas en el trabajo

•Sábado, 19 / Septiembre / 2009 • Dejar un comentario

Se acabó la semana por fin, y al hacer el recuento del número de horas empleadas en trabajar esta semana, me doy cuenta, que me casi me he pasado de las 50h. Eso posiblemente explica el cansancio absoluto que sentía ayer, el dolor en cada una de las coyunturas y la espalda, en fin, que me he matado a currar esta semana.

¿Y como ha pasado esto?

Sencillo, con la mala organización de la empresa y su desconocimiento del departamento del almacén, o tal vez, sea que no les importa lo mas mínimo.

Normalmente mi trabajo, (o al menos el que ellos quieren que yo haga), es de 7:30 am – 4:00 pm, en el que tengo que hacer mis tareas de jefe de cajas y cuando acabo irme al almacén a hacer mi trabajo de manager del departamento. Lo divertido del caso es que el trabajo de preparar las cajas, normalmente te puede llevar desde las 7:30 hasta casi las 9:00, y eso es a mí, y a los otros jefes de caja, no hay una manera más rápida de hacerlo, ya que tienes que contar todas las cajas  (18 en total), dejarlas con el cambio bien, contar todo el dinero que se hizo el día anterior, organizar el papeleo (los diferentes tickets, de devoluciones, cancelaciones y demás), pedir mas cambio (monedas o billetes para las cajas) al banco, y finalmente poner las cajas en su sitio para empezar el día. Como digo, son pocos los días que se termina más rápido de las 8:45 am, pero claro, ellos quieren que yo haga ese trabajo y luego baje corriendo al almacén a recibir el camión que llega con todas las cajas llenas de libros para ese día… que no me importa hacerlo, pero, es que el conductor del camión, normalmente está en la tienda a eso de las 8:15 am, o sea, un mínimo de 30 minutos antes de que yo pueda acabar con mi primera tarea del día.

Bien, pues el primer día, tuve que dejar las cajas a medias, y el papeleo a medías, porque mis jefes decían que no podía hacer esperar al conductor, y uno de ellos siguió haciendo mi trabajo de las cajas, y yo ayude el conductor a descargar el camión. Ok, pero por supuesto, no les hizo gracia, que ellos tuvieran que “echarme una mano”, así que me recomendaron que empezara a llegar mas temprano a la tienda para poder acabar antes. Así que cada día aparezco a eso de las 7:00 am que es cuando los jefes aparecen, y consigo acabar justo cuando aparece el conductor del camión, o a lo sumo 10 minutos después, con lo que los jefes no me tienen que ayudar y me apaño yo solo… pero también es 30 minutos extras de trabajo cada día, y eso y contando que ningún día salimos a las 4pm, se van sumando horas extras.

¿Y por qué no salimos nunca a las 4 pm?, Fácil, porque no tenemos suficiente personal en el almacén para dar abasto al trabajo que hay que hacer, y porque los diferentes distribuidores siguen llegando a diferentes horas, y los hay que no aparecen hasta al menos las 3 pm, y claro, trabajar con lo que ellos traen, puede tomar fácil mas 1h (si tenemos en cuenta, que seguramente no habremos acabado con lo anterior todavía).

Tengo asignadas dos personas de momento en el departamento, Randy, que baja alrededor de las 9:30 y se queda hasta la 1:00  y Jesse, que viene a eso de las 10:30 – 11:00 y se va alrededor de las 7:00 pm.

Cuando Randy se va, aún nos quedan por hacer (o sea escanear el código, abrir, y colocar en su sección los libros), alrededor de unas 90 cajas. La media de cajas que se reciben al día son unas 130, eso sin contar con las extras que aparecen después o las cajas de revistas, que sumando todo, al final son siempre casi 200. Pues bien, esas 90 cajas restantes, entre Jesse y yo, podemos hacerlas, terminando alrededor de las 5:00 – 6:00, lo que supone para mí, casi 2h más de trabajo al día, y le da a Jesse una hora para recoger, y preparar el departamento para el día siguiente. Lo malo viene, cuando recibes un envío especialmente grande. Esta semana, eso nos ha pasado dos veces, la primera, recibimos un envío de mas de 200 cajas en el primer camión, a lo que habría que sumarle luego las revistas, y otras cajas que llegan con otros proveedores más tarde. Total, más de 300 cajas. Por supuesto, ese día, me pasé pidiendo ayuda a los jefes, cada dos por tres, porque sabía que Randy se me iba a la 1pm, y que en vez de las 90 cajas, nos quedarían casi 150, y que no daríamos a basto entre dos personas…. ¿Crees que mandaron ayuda? Exacto, no. Finalmente ese día salimos de la tienda pasadas las 8:30 pm de la noche, lo que para mí supuso mas de 4:30 extras.

Lo mejor de ese día fue escuchar como los jefes me decían que el envío no había sido tan grande, y que debería ponerme las pilas para salir a mi hora… increíble.

Bueno, por lo visto tanto insistí con lo de recibir ayuda, que al día siguiente, me mandaron a una persona para ayudarnos todo el día… a buenas horas mangas verdes. O sea, una vez que nos habíamos comido todo el envío especial y que lo que queda es lo normal, nos envían la ayuda. En fin… ese día estuvo genial, a eso de las 3pm ya habíamos terminado todo, y nos pusimos a organizar el departamento, que falta le hacía, o sea que pudimos salir a nuestra hora, y todo se quedo limpio y organizado.

Lo divertido viene, que el día después, recibimos otro envío especial, otra vez mas de 300 cajas, y yo vuelvo a pedir ayuda…. y obtengo lo mismo que la última vez… o sea nada. Ese día al final no se nos dio tan mal al final, ya que había muchas cajas, que no se tenían que abrir, porque eran para tenerlas en el almacén como copias extras de los libros que se tenían en la tienda, pero aún así, salimos a eso de las 6:00.

Al final con todas esas horas y minutos extras, resultó que al salir el jueves por la noche yo ya había trabajado 40 horas, y aún me quedaba el viernes. Bien, ayer llegué a trabajar a la misma hora de siempre, a las 7 am, y me fui a intentar hacer mi trabajo de jefe de cajas, pero me encontré con el jefe de tienda haciéndolo, y diciéndome que temían que me fuera pasar de las horas normales y que empezara a usar tiempo extra, así que era mejor volver a fichar como que me iba y fichar 1h mas tarde de vuelta al trabajo. Así lo hice, y me pasé 1h sentando en un sofá leyendo. Para luego ponerme otra vez a trabajar, y tener lo mismo de todos los días, y no salir hasta casi las 5pm.

¡Qué no me querían que trabajara horas extras! jejeje, eso fue lo mejor, o sea, que se pasan toda la semana diciéndome que entré mas temprano, que no me vaya hasta que no termine, y no mandándome la ayuda que necesito, pero quieren que termine a mi hora… increíble.

Lo mejor fue ayer, cuando Jesse, me comentó que la semana que viene iba a estar de vacaciones, comenzando el martes, y yo me fui a hablar con los jefes para recordarselo a ellos, y asegurarme que tenía a alguien para cubrir ese hueco. Te pongo un extracto de la conversación.. que me dejó medio tonto, por no decir tonto perdido.

- Hey Don (Se llama Donald, pero lo llamamos Don), Jesse se va de vacaciones, ¿Te acordaste de ponerme al sustituto?. – le dije de buenas maneras al tiempo que le señalaba en la pared el horario con los días de vacaciones de mi compañero de almacén.
- Hey Jaime, lo que he hecho es que he puesto a Randy mas horas de almacén – me contestó satisfecho de su buen trabajo.
- ¿Más horas? ¿O sea que se irá mas tarde? – pregunté extrañado
- Sí en vez de irse a la 1pm se irá a las 2 ó 3 pm, y en vez de estar en el piso colocando libros, estará en el almacén.
- Este… Randy trabaja en el almacén cada día, lo único que hace es colocar libros de 7 a 8:30 y luego baja. Tampoco merece la pena que baje antes, porque el camión no viene hasta las 8:15 mas o menos – le dije, intentando hacerle ver, que lo que el día era exactamente lo que ya hacia Randy cada día.
- Son las mismas horas si las calculas que las que tienes asignadas ahora al departamento, me dijo muy satisfecho, enseñándome el horario general con las horas marcadas.

Y aquí fue cuando me quedé con la boca abierta, y no sabía si llamarlo tonto, o meterle el horario por el culo. Normalmente cuanto te asignan a trabajar en el almacén, en el horario general, pintan tú nombre y horarios de color amarillo, por lo que vi siempre Jesse y yo aparecíamos de amarillo, pero Randy no. Lo que este tipo hizo, fue pintar a Randy de amarillo, y darle 1h o 2h extras cada día.

- Lo ves, antes no estaba asignado al departamento y ahora sí – me decía satisfecho consigo mismo.
- Este… Randy es uno de mis trabajadores, siempre trabaja en el almacén… aunque no esté pintado de amarillo – le dije muy confundido, sin saber si me estaba tomando el pelo, o si es que este tipo era tonto de remate.
- Son las mismas horas.

Y ahí decidí que era tonto de remate.

Vamos a ver, cómo coño habrá pensado que el echo de darle a uno de los chicos entre 1h y 2h extras cada día, se va a hacer el mismo trabajo que el otro chico hace en 8h (eso sin contar con que Jesse, es el más rápido en su puesto a nivel de distrito, comparado el tiempo promedio que usa en escanear y organizar cajas). Me quedé medio bobo, intenté volver a explicarle, que el hecho de pintar las casillas en el horario no hacían que Randy estuviera mas horas conmigo, porque él siempre estaba conmigo.

- Bueno, lo que hacemos, es que empiezas tú solo, luego se te acopla Randy cuando termine con el piso, y si necesitas ayuda, que no creo, me llamas y miro de buscarte a alguien – Me dijo, como conclusión.

O sea, que la semana que viene, el trabajo, que hacemos entre 3 personas y que nunca salimos a tiempo, lo tendremos que hacer entre 2, y encima no podré quejarme…. porque han pintando de amarillo las casillas de uno de mis trabajadores… lo flipo.

Esta semana 50 h de curro, si no consigo ayuda la semana que viene ¿Cuántas tendré que trabajar?.

Menos mal que el trabajo dignifica… así que la semana que viene voy a salir bien dignificado.

Mi “reino”

•Domingo, 13 / Septiembre / 2009 • 2 comentarios

Pues bien, ya llevo toda la semana trabajando en el almacén, aunque algún que otro día me han tenido ayudando con mis antiguas labores (contar el dinero de las cajas por las mañanas y ponerlas en su sitio o cubrir algún descanso de los cajeros).

El caso es que el trabajo en sí es bastante cansado, pero al mismo tiempo reconfortante. Y me refiero al hecho de que al tener trabajo desde primera hora de la mañana, y al poder hacerlo a tú ritmo, el tiempo se te pasa volando y siempre ves mejoría en lo que haces. No es lo mismo que estar en el piso limpiando detrás de los clientes, que es desesperante, o estar en la caja esperando a que algún cliente quiera venir a pagar… o tener una línea inacabable de clientes. No, en el almacén, estas a tú bola, te pones tú propia música, y trabajas a tú ritmo. Eso sí, sabiendo que tienes que terminarlo todo antes de irte, y aunque a veces parezca que no te va a dar tiempo, de momento esta semana, lo hemos terminado todo, también es verdad que eramos 4 personas, ya que el que me ha estado entrenando también ayudaba bastante. Ahora a partir de mañana, ya solo seremos los 3 habituales y tendré que ver como lo hacemos para poder terminar a tiempo.

¿En qué consiste el trabajo?

Bien, pues, en un principio, es algo sencillo, aunque en el fondo tiene muchas excepciones y puede llegar a ser complicado.

A primera hora de la mañana, a eso de las 8 am, llega el camión con el envío grande. Este envío de libros viene de los almacenes generales, y nos envían tanto nuevos títulos como viejos que estamos vendiendo bien y que tenemos que sustituir. Una vez que llega el camión tenemos que separar las cajas por diferentes categorías, ya que vienen todas mezcladas y a todas se les da un tratamiento diferente. Tenemos categorías para libros de descuento, para regalos, para novedades y para libros regulares. Se va haciendo una pila de cajas en las diferentes secciones, y una vez que se ha descargado el camión, nos ponemos manos a la obra.

Todas las cajas se abren, se escanea el libro, con el terminal portátil, se hace una pila de libros por las diferentes categorías, y se añaden las etiquetas de seguridad y las pegatinas de descuento, si son aplicables. Una vez que tienes todas las diferentes categorías de libros, estos se mueven a unos carros, que son como estanterías con ruedas, y allí se organizan, igual que si se organizaran en el piso de la tienda, o sea, se catalogan por secciones, y si hace falta ponerlo por orden alfabético también se hace.

Parece sencillo, pero ningún día hemos acabado antes de las 4 – 5 de la tarde. Y es que en un día normal, recibimos alrededor de 150 cajas de libros.

Una vez que acabas, lo siguiente es recorrer las estanterías que tenemos en el almacén, donde se colocan los libros que son viejos o que no se venden ya. Y organizarlos por editoriales (aunque se supone que cada estantería representa a una editorial diferente), meter los datos de cada libro en el ordenador, y hacer una caja para enviarlos de vuelta, y conseguir así que la editorial nos reembolse el dinero que se han pagado por ellos.

Y por supuesto rellenar muchos papeles, de cuantas cajas se reciben, de cuantas se devuelven, etc, etc.

El Almacén

El Almacén

El Almacén

El Almacén

Ahora bien, el mayor problema que me encuentro es que el almacén también lo están usando como un “cajón desastre”, aquí viene a parar lo que no se usa en la tienda, o las cosas que se rompieron, o las que no se sabe que hacer con ellas, pero a lo mejor en un futuro cercano se podrían volver a usar. Así que me encuentro con un montón de zonas ocupadas, por restos de mesas, recambio de estanterías, unas 7 escaleras de diferentes tamaños, para cuando viene la gente a trabajar con las luces o el techo de la tienda, y un sinfín de objetos que no les puedo dar ningún uso, pero que me ocupan un gran espacio y de los que no me puedo deshacer. El problema es, que para seguir la normativa y optimizar el espacio y el trabajo, todo eso me sobra y debería ocupar esos huecos con mis cajas, mesas y demás. Así que me imagino que esto será un problema a la larga, que tendré que discutir con los jefes, ya que ellos me piden que cumpla la normativa… pero también son ellos los primeros que cuando algo sobra en la tienda me lo arrojan a mi departamento.

De momento iré poco a poco y a ver como va transcurriendo todo. Mañana será el primer día en el que estaré “oficialmente” (o sea currando con todas las responsabilidades pero sin nada del dinero) como jefe de almacén, el chico que ocupaba ese puesto se ha ido y ahora me toca a mi lidiar este monstruo.

Veremos que tal se nos da.

Un poco de música de la que escuchamos que nos ayuda a trabajar con mas ganas:

Soy “Jefe de Almacén”

•Miércoles, 9 / Septiembre / 2009 • Dejar un comentario

Soy “Jefe de Almacén” …. en nombre, que no en salario ni beneficios. Mi “gran” ascenso ha llegado, tengo todo un departamento que cuidar, varias personas a las que dirigir, una tienda que se viene abajo si yo no hago mi trabajo…. pero, nadie quiere reconocer eso.

No me pagarán hasta que el jefe de mi jefe (sí… el burócrata asqueroso ese que no trabaja en la tienda y se pasa el día en su oficina jugando al solitario, o visitando las tiendas para dar por culo), decida que yo sirvo para ser jefe, pero, por supuesto, mientras tanto tengo que ejercer de jefe (para ganar “experiencia en el puesto”), pero cobrando como hasta ahora, sin ningún beneficio, pero con todas las responsabilidades que el puesto acarrea, porque primero “hay que demostrar que se vale”.

En fin, cuando pensaba que había buenas noticias, van y les ha faltado pedirme que yo mismo me ponga la vaselina. Por si fuera poco, si recibo “la promoción” será mas de nombre que de otra cosa, porque a pesar de ser jefe de sección… parece que lo de trabajar en el almacén.. que está debajo de la tienda, tiene que tener un sueldo mas bajo que si eres jefe de sección en la planta… ya que está en la tienda…. “unos están arriba y otros… ya me entiendes” y además yo no podría tener una subida igual de grande, porque a mi “ya me están dando los fines de semana libres, y eso es algo por lo que la gente pagaría para tener”.

Claro, que no contamos, que los que trabajamos en el almacén, empezamos a currar a eso de las 8 am, 1h antes de que abra la tienda, recibimos entre una media de 200 – 500 cajas, varias toneladas al día, que tienes que abrir, escanear cada producto, uno a uno, organizarlo, para poder mandarlo a la planta y que no se equivoquen en donde ponerlo, además de tener que cuidar de todos los productos viejos, que la tienda manda para abajo, eso sin contar todas las ordenes que se hacen online de los clientes, que son procesadas por nosotros, o incluso las llamadas a los técnicos por cualquier problema que haya en la tienda, y un sin fin de más cosas… pero claro, todo eso se anula y se olvida, porque yo no merezco una subida de sueldo razonable, porque libro los fines de semana.

Pero en cambio si trabajas en la tienda, dando vueltas a partir de las 9 am esperando a que llegue el primer cliente para empezar a trabajar, o esperando a que la gente del almacén te mande los libros, para poder colocarlos, y si no los encuentras, vas y te buscas a uno del almacén y que los busque y te los entregue, o sentándote en las mesas y oficinas, para planificar como será tu día, o a quién vas a dar esos proyectos que te tocan, pero no tienes ganas de hacer, total que para eso eres jefe para subrogar trabajos a otros pringados, entonces… Sí, como también te toca venir 1 ó 2 fines de semana al mes, entonces si, tu subida de sueldo es al menos el doble que la subida que tendrías si fueras jefe de almacén.

Sigo con mi alegría.

He encontrado la canción perfecta para este post:

Sangrando como un cerdo

•Miércoles, 2 / Septiembre / 2009 • 2 comentarios

Interesante el día de hoy.

Las señales no eran propicias esta mañana, al ir llegando a la parada habitual de mi autobús, vi el mismo llegando y me tocó correr y echarle el alto para poder cogerlo. Una vez en el autobús y empezando a sudar a chorro, mi asiento parecía no estar en muy buenas condiciones, la pared de al lado despegaba un calor insoportable, y por supuesto no había dónde más sentarse. Así que al final pasé todo el viaje sudando y pasando calor.

Una vez llegado al trabajo, lo primero que me dijeron es que no podía llevar pantalones vaqueros. Y bien, posiblemente pienses que es cierto que no pueda llevar pantalones vaqueros para trabajar en la tienda, y tienes razón, no se puede, y yo ya lo sé… pero es que hoy me tocaba trabajar en el almacén, lleno de polvo, cargando cajas, trepando por las estanterías, y allí está permitido y recomendado usar vaqueros. Por eso de que al ser mas duros, te pueden proteger de algún golpe, roce, corte y te durarán mas. En fin, me quedé un poco sorprendido ante la afirmación, y confirmé si trabajaba en el almacén o no, y dijeron que sí, pero que aún así, que me pusiera unos pantalones de vestir, por si tenía que salir a cubrir gente al piso, y que seguramente eso iría a pasar mañana.

O sea… mañana, último día para entrenar en la posición de jefe de almacén, me van a poner en el piso, así que no entrenaré, y el viernes me han dado horas de noche, y el chico del almacén solo está por la mañana, y será su ultimo día. Así que recapacitemos, me han dado para entrenarme, ayer y hoy y a tomar por culo, en dos días se supone que aprenda todo lo necesario para ser jefe de almacén y ponerme al día.  Lo gracioso es que el chico que hay ahora me dijo que el tuvo sus 40 horas de entrenamiento y no dio tiempo a todo… y ¿Entonces yo con en teoría 16h?

Y digo en teoría, porque ayer, el chico tuve que ausentarse durante 2 – 3 h porque tenía cita con el médico, y luego hay que descontar la 1h que tuvo de almuerzo y mi propio almuerzo de media hora… así que de 8 horas, perdimos al menos 4h… bueno yo aproveche para estudiar unos manuales y hacerme así con un poco de conocimiento teórico. Y hoy…. bien hoy a sido entretenido.

Al empezar, me ha explicado un poco como abrir las cajas, organizar los libros y ordenarlos para poder mandarlos al piso para que allí los coloquen en sus respectivas secciones. Pues bien, empezamos a currar, a abrir cajas, y empiezan un poco los nervios. Por supuesto todo el mundo es más rápido, y me sentía como que no era capaz de hacer nada, como que estaba perdiendo tiempo y eso que intenta ir lo más rápido posible. Pero como todo el mundo sabe, las prisas no son buenas. Y en uno de los cortes que les estaba haciendo a la caja para cortar la cinta de embalajes que llevaba, parece que puse mi dedo menique donde no era, o mas bien, casi debajo de la cinta, y al pasar el cuchillo, sentí como este también cortaba por mi dedo y luego continuaba. Al principio pensé que no había sido nada, apenas sentí nada, y solo se veía una delgada línea roja, pero esto solo fue un segundo… ya que la delgada línea  se puso obesa muy rápido. Y llevado por el instinto acabé metiendo el dedo en la boca y chupando, esperando que así la saliva ayudara a coagular y limpiar la herida, pero al cabo de un par de segundos, lo único que pasaba es que me estaba hartando de beber sangre. Me subí a la habitación de descanso, y busqué el botiquín.

Contenido del botiquín:
- Pastillas para dolores de cabeza.
- Tiritas gordas y finas.
- Spray para alivio de quemaduras.
- Crema para alivio de quemaduras.
- 2 sobres con un mini gasa empapada en alcohol.
- 1 sobre con una mini gasa empapada en tintura de yodo.

Vamos que estaba más vacío que mis bolsillos.

Así que después de poner el dedo debajo del agua, y esperar que el agua fría limpiara y adormeciera el dolor, buscaba desesperado en el botiquín, esperando encontrar alguna crema, polvos, o cualquier cosa que fuera coagulante, y que parara la hemorragia.  Usé todas las mini gasas para limpiar la herida, y la herida seguía sangrando. Al poco una de las compañeras del trabajo, que trabaja en la cafetería, llegó y al verme me dijo que ellos tenían un bote de alcohol. Así que me lo trajo, y me lo eché, separando un poco la piel del corte para asegurarme que empapaba todo el interior. Muchos dicen que esto no duele, o que escuece un poco y ya está. ¡¡¡¡Y UNA MIERDA!!!! Escocía un huevo y parte del otro, pero como uno tiene una voluntad de hierro, no retiré la mano en ningún momento, y la otra seguía vertiendo poco a poco el alcohol directamente en la herida. Eso sí, cada vez resoplaba mas, y finalmente tuve que soltar un buen par de tacos para quedarme a gusto… (esta operación ya la he repetido como 4 veces en lo que va de día… limpiar, alcohol, tacos).

En fin, una vez limpia la herida, me puse un buen par de tiritas bien apretadas, y me fui a trabajar de nuevo.

A todo esto hay que comentar la actitud de los jefes, que al verme entrar con la mano llena de sangre, no se alteraron lo más mínimo y no le dieron importancia.. al fin y al cabo, nos cortamos muchos al cabo de día, entre los papeles (que parece que los afila el diablo), las tijeras, los corta-papeles, en fin que siempre hay algo afilado que se necesita para algo, y mas de uno acaba cortando mas que papel.

Después de un par de horas trabajando, me dí cuenta de que las tiritas, estaban empapadas de sangre, y es que claro, el estar cargando cajas pesadas, posiblemente no estaba ayudando a que la herida terminara de cerrarse. Así que de nuevo me pillé un descanso, para limpiarme, cambiar las tiritas, y esta vez para hacer saber a los jefes que llevaba sangrando un par de horas. A lo que me contestaron que tal vez necesitara puntos, y por la profundidad del corte, yo pensé que tal vez pudiera ser posible. El caso es que te dicen que tal vez necesites puntos, pero se van y te dejan ahí, con el dedo sangrando en el fregadero, mientras con el otro brazo, buscas una vez mas el alcohol y te preparas a sufrir.

WTF!!! ¡¡¡Pero que coño es esto!!! Vamos a ver, si yo fuera jefe, y alguien se corta, y después de un par de horas la hemorragia continúa, y después de ver la herida en primer plano yo creo que es posible que se necesiten puntos, ahí mismo agarro a mi empleado y me lo llevo a urgencias a que lo miren y le pongan los puntos, o grapas, o que le pongan algo que pare la hemorragia. Pero aquí nada, te miran, te dicen que sí, que se ve feo y se van.

Después de esto, volví a trabajar otro rato, y de nuevo en 1h o 2h las tiritas estaban otra vez supurando sangre, así que le dije al chico que estaba entrenando que eso ya era demasiado, que iba a pedir que me llevaran a algún lado. Recogí mis cosas y me fui a la oficina. Les dije a los jefes que la herida no paraba de sangrar, les dejé ver la herida en primer plano para que vieran la profundidad, y ellos estuvieron de acuerdo que habría que ir a una sala de urgencias.

Bien!! Y hasta me pareció que uno de los que estaba allí se ofreció para llevarme al médico. Fue entonces cuando llamaron a la central para informarles de que había habido un accidente y que nos dieran un número de reclamación, para asegurarnos de que cuando el hospital nos pidiera dinero (sí, sí, por cualquier cosita que te hagan te sacan un ojo… o los dos), se lo cobraran a la empresa, ya que el accidente había sido en horas laborales. Y aquí se jodió todo, ya que también le dijeron que mis jefes no estaban autorizados a transportarme al hospital o sala de  urgencias, que me tenía que buscar yo la vida ¡¡¡ Ale de puta madre !!! Yo con el dedo sangrando todavía, me tendría que coger mis cosas, buscarme la vida con los autobuses para llegar, y luego buscarme la vida para volver ¡¡¡ Olé tus huevos, si señor !!! Para colmo, llamé a un par de teléfonos para preguntarles si sabían como podría llegar hasta allí usando el autobús… pero las líneas comunicaban…. ¡¡¡Toma ya, en emergencias la línea comunicando!!!

Total, y después de llamar a mi mujer para que me consultara rutas de autobuses para llegar al centro más cercano, me fui de la tienda rumbo a uno de los centros de urgencias. Casi me tardé 1h en llegar, y es que claro, entre que viene y no viene el autobús, y luego buscas y encuentras la oficina, pues es lo que tiene…. y ¿qué me encuentro cuando llego?

Sorpresa, sorpresa
La puerta cerrada, y… ¡¡¡Un cartel que decía, hoy cerramos a las 4 pm (cuando normalmente lo hacen a las 6 pm)!!! Pero…. ¡¡espera!! sí son las 3:45 pm, y las luces están encendidas, y la tele puesta.. ¡Golpea la puerta! ¡Llama por teléfono! Que con 15 minutos hay tiempo mas que de sobra, para saber si te tienen que poner un punto y dártelo o no.

Pues por supuesto, el teléfono decía que ya estaban cerrados, que si estabas allí por asunto de vida o muerte que llamaras al 911, y que si no, pues que volvieras otro día. A los golpes de la puerta no aparecía nadie… y tenía que haber alguien, porque ¿Quién se va y se deja la tele, la luz y todo encendido?

Así que al final eran las 4pm, el dedo me sangraba todavía un poco, había perdido 1h en llegar hasta allí, y sabía que tendría que gastar al menos el mínimo para volver al punto de partida, y buscar nuevos autobuses para llegar a otros sitios… y pensé ¡¡¡Anda y que le den por el mismísimo culo!!! Porque los demás sitios me parecía que estarían abiertos en horarios similares, lo que hacía imposible que llegara a ninguno, así que llame a mis jefes, me quejé de que el asunto era una puta mierda, y les dije que me iba para casa, que estaba cansado ya del tema.

Total, las 10 pm ahora y acabo de volver de la tienda, de comprar un par de cosas más, un punto mariposa, una gasa, crema antibacterial, para así, hacerme otra limpieza,  e intentar poner fin a esto, porque, todavía sangra un poco, cada vez menos, pero sigue sin parar.

¡¡Vaya día de perros!!

El corte en el dedo

El corte en el dedo

Y sí, aunque no lo parezca es profundo, pero claro, tampoco podía estar separando ese trozo de piel para enseñároslo, no porque no se moviera, sino, porque no tengo más manos. Porque el trozo ese de piel se separa bastante, más de lo que me gustaría.

¿Sobreviviré? Sí, seguramente, podéis dejar de preocuparos.

Ahí os dejo con un poco de música

Que hoy me pasé repitiendo este estribillo todo el día, aunque con otro significado para mí.