Ayer día 24, decidí celebrar mí cumpleaños. Por una simple razón, mi cumpleaños había sido el día 20, martes y trabaje muchas horas, y ayer, 24, era sábado, un día perfecto para celebrarlo teniendo en cuenta que tengo todo el fin de semana libre.
Pues bien, hablé con mis compañeros de trabajo, y muchos de ellos se apuntaron, mandé un email al resto de gente conocida y me imagine por un momento / horas, que volvería a tener un cumpleaños como los que solía tener. Sí, si, que ya estoy mayor para ir celebrando cumpleaños y tal, pero no hay nada mejor que tener una excusa para poder juntar a tus amigos/conocidos y celebrar algo.
El plan, creía yo, era uno bastante bueno. Teniendo en cuenta que mucha de la gente que se apuntaba tenían coche o vivían no muy lejos de mí, decidí buscar sitios que estuvieran cerca de mi barrio, y que no estuvieran muy lejos unos de otros, porque así sería más fácil hacer varias cosas sin tener que mover mucho los coches.
Total, la noche empezaría quedando en un salón de bolos, para pasar un par de horas echándonos unas risas, jugando y compitiendo entre nosotros. Al mismo tiempo que nos pedíamos algo de beber o alguna tapa. De allí, teníamos para elegir varios restaurantes para cenar, desde los de comida rápida a los de verdad, pasando por diferentes estilos, como thailandeses, italianos y americanos. Y por último acabaríamos en el cine, viendo “Zombieland”, una película que a la crítica le ha gustado, que el trailer se ve genial, y que todos los comentarios que he oído de ella son buenos. Y finalmente estaba por discutir si después de la película, que se suponía acabara a las 12:00 am, si iríamos a buscar dónde tomarnos la última, o si nos volveríamos a casa, todo dependería de lo cansado que estuviéramos para entonces.
Bien, el plan no era malo, creía yo, al menos la teoría era significativamente atractiva. Pero ya todos sabemos que de la teoría a la práctica va un buen trecho, y veamos que es lo que pasó.
El primer chico que se apuntó ya me había comentado que él trabajaba ese día, pero que saldría alrededor de las 8 pm, con tiempo justo de unirse a la cena, la película y las copas de después. Hubo otro que esa noche salía de currar alrededor de las 12 am y por mucho que lo intentó no había nadie dispuesto a cambiarle el día… y es que claro, ¿Quién preferiría trabajar un sábado noche por otra persona? Pero eso era todo, el resto de la gente dijo que estaría allí, que les mandará las direcciones y que me confirmarían.
Pues bien, mandé direcciones, y pedí confirmación… ¿Las has recibido tú? Exacto. Allí la única gente que dijo algo, fueron los dos chicos aquellos, y luego a mitad de la cena otra chica dijo que no podía, ya que le había salido un compromiso a última hora y me prometía salir otro día, y una amiga más que me invito al próximo fin de semana. O sea… 4 personas que dijeron algo… 4 de 16. Tal vez debería estar contento de que una cuarta parte dijo algo. Al final de la noche, tan solo el primero chico que se había apuntado después de currar fue el único que se apuntó. Hubo una amiga de mi mujer que también se apuntó, pero iban a ver una película diferente, así que no la vimos hasta después de la película. Y mi cuñada, que nos acompañó un rato para la cena, y se fue con Marisa al cine, ya que la película de ellas empezaba antes, y se fue a casa después del cine.
Así que al final, nos quedamos cenando el chaval este y yo, y fuimos al cine solos, y nos vimos “Zombieland”… por cierto está cojonuda. A la hora de salir, nos encontramos a las chicas allí que habían visto “Where the wild things are” y que por lo visto era muy deprimente. Mi cuñada se despidió porque le tocaba trabajar por la mañana, y los otros 4 nos fuimos a tomar unas copas.
Conseguimos encontrar un sitio abierto “Lulú cafe” con una pinta un tanto acojonante en la fachada. De este tipo de pub que solo tienen una puerta, de cristal, pero tapado con un panel negro, para que no se vea el interior, y sin ventanas. Pero era el único sitio abierto, y además decían que estarían abierto hasta las 4 am, también decían ser un bar tipo karaoke, y aunque eso no nos interesaba lo más mínimo, al menos podía garantizarnos el que pudiéramos echarnos unas risas. Una vez dentro, el sitio, se veía mucho mejor de lo que prometía desde fuera, grandes y cómodos sofás individuales para cada uno, rodeando pequeñas mesas. Menú de tapas y bebidas, y la sala del karaoke separada, con lo que no hacía falta que aguantáramos a los desastrosos cantantes, de hecho ni los oímos en el tiempo que estuvimos. La comida no estuvo mal, acabamos pidiendo un entrante de alitas de pollo fritas, que dio para los 4 y nos sobraron un par de ellas, y una bebida para cada uno, total $40. La estancia estuvo interesante, pronto descubrimos que el sitio era de asistencia mayormente asiática, ya que todo el mundo allí lo era, las pantallas de la tele tenían shows y música de allí y hasta los menús venían en algún idioma asiático, que no supimos distinguir. Estuvimos divertidos hablando, intercambiando viejas anécdotas, hasta que nos dieron las 2 am, y decidimos irnos.
En ese mismo momento, un grupo salía de la sala de karaoke, al menos 10 – 15 personas, y cuando estaban saliendo, el grupo se dividió en dos, y la actitud de ellos cambio, en el aire se mascaba la tragedia, allí iba a ver hostias seguro. Finalmente un par de empujones, las chicas / novias agarrando a los chicos y los dos grupos se dividieron. ¿Tan mal habían cantado, que se merecían que los pegarán? El caso, es que nosotros y las otras mesas, vimos el pastel y nos dieron ganar de pagar echando hostias y salir de allí pitando. Porque uno de los grupos se quedó dentro del bar, y el otro fuera, y obviamente se estaban esperando para continuar la pelea en la calle. Hubo llamadas a la policía, el bar quitó la música y encendió todas las luces y hasta los camareros dejaron de atender y estaban mas pendientes de echar a la gente fuera de la puerta que de darnos nuestros recibos para que pudiéramos irnos nosotros. Finalmente, después de unos 15 minutos más o menos, pudimos pagar y salir pitando de allí, con el resto de la gente. Una vez fuera, vimos dos coches de policía esperando enfrente del bar. Uno de los grupos de asiáticos esperando en una esquina, me imagino que el momento en que la policía se cansara de esperar y que el otro grupo saliera. Como quiera no quisimos quedarnos cerca y ser morbosos y nos pareció mejor idea poner pies en polvorosa. En un país dónde es legal comprar armas de fuego, es mejor salir pitando cuando se ven este tipo de actos.
En resumen, al final la noche no estuvo tan mal. No fuimos a jugar a los bolos, ya que nadie se presentó, y acabé cenando yo solo con mi compañero de trabajo, pero la película y el rato en el bar fueron entretenidos, mejores que la cena y los bares del año pasado.
Por cierto, este chico, coleccionista friki de regalos me apareció con un regalo anoche, que yo pensaba que se había parado a comprar, y por eso que había llegado mas de medía hora tarde de lo acordado. Pero cuando he ido a buscar información sobre el resto de la colección de esta figura, me he encontrado que es una figura de coleccionista, que no se vende en tiendas y que es super rara, valorada entre $70 – $90. Así que estoy convencido, que en vez de ir a comprar algo, se pasó por su casa que estaba de camino, y me regaló una de las figuras de su propia colección. Que el tipo conserva todo como buen coleccionista, la caja, los alambres para agarrar las piezas, las bolsas en las que viene metido todo. Increíble.
Es una figura articulada parcialmente que puede adoptar un par de diferentes posiciones, y a la que se pueden acoplar unas alas en la espalda, o cerrar el compartimento de las alas como si las tuviera plegadas (viene una pieza de las alas plegadas y otra con las alas extendidas). Muy curioso sin duda, y me ha vuelto a entrar el gusanillo de querer comprar piezas de estas, lastima que todas las que me gustan sean tan caras.
Aquí unas fotos que he encontrado por la web del la figurilla en cuestión:

Zx-Tole (Bio fighter collection)

Zx- Tole (Bio Fighter Collection)
Me recuerda mucho a estos escarabajos con cuernos:

Escarabajo con cuernos, como quiera que se llame
Me imagino que el parecido no será puramente accidental, porque solo hay que mirar la figura para ver los múltiples parecidos. En fin, a lo que iba, no creo que acabe esta colección de figuras, ya que son demasiado caras, aunque al parecer ya tengo la mejor de la serie y la más cara de la misma, pero aún hay otros 4 – 5 que le hacen compañía a esta, y ninguno baja de los $65.
Otros regalos que recibí fueron dinero, ya que quiero comprar un nuevo objetivo para mi cámara, esta vez ando buscando un 105 mm macro que haga macros a 1:1, y una camisa, que desafortunadamente tendremos que ir a descambiar, porque son de esas de ajuste atlético… y claro, con mi abdominal pues no queda muy bien, esas son camisas que se ponen la gente que pasa hambre, y a mi no me gusta pasar hambre
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En fin os dejo con algo de la música que podíamos disfrutar anoche en “Lulú cafe”:




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